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Enseñanza: Jesús ya pagó por tu libertad

04/09/2026 by Liliana

Table of Contents

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  • Pasajes bíblicos de la enseñanza
  • Resumen de la enseñanza
  • Palabras de cierre y oración de Julie
  • Pasajes bíblicos para la oración

Pasajes bíblicos de la enseñanza

Juan 8:31-32, 36

Jesús habla sobre la libertad del pecado

31 Jesús les dijo a los judíos que habían creído en él: «Si ustedes se mantienen fieles a mi enseñanza, serán verdaderamente mis discípulos. 32 Conocerán la verdad, y la verdad los hará libres».

36 Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán libres de verdad.

2 Corintios 3:17

17 Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.

Gálatas 5:1

Conserven su libertad

1 Cristo nos libertó para que vivamos en libertad. Por lo tanto, manténganse firmes y no se dejen llevar de nuevo por la esclavitud.

Gálatas 4:4-7

4 Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer y sujeto a la ley. 5 Dios lo hizo así para rescatar a los que estaban bajo la ley y para que adoptáramos la condición de hijos.

6 Y como ustedes ya son sus hijos, Dios envió a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: «Abba, Padre». 7 Así que ya no sos un esclavo, sino un hijo; y si sos hijo, también sos heredero de todo lo que Dios prometió.

Romanos 8:1-2

La vida en el Espíritu

1 Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están en Cristo Jesús. 2 Porque la ley del Espíritu que da vida en Cristo Jesús te liberó de la ley del pecado y de la muerte.

Isaías 61:1

El mensaje de libertad del Señor

1 El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque el Señor me eligió para llevar buenas noticias a los pobres y consolar a los afligidos. Me envió a proclamar libertad a los cautivos y a los prisioneros.

Colosenses 1:13-14

13 Dios nos rescató del poder de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado. 14 El Hijo pagó el precio para darnos libertad y, en él, tenemos el perdón de nuestros pecados.

Efesios 1:7-8

7 En Cristo tenemos la libertad mediante el sacrificio de su sangre, es decir, el perdón de nuestras faltas, gracias a la enorme gracia de Dios, 8 que derramó abundantemente sobre nosotros con toda sabiduría y entendimiento.

1 Pedro 1:18-19

18 Ustedes saben muy bien que fueron rescatados de esa vida vacía que heredaron de sus antepasados. Y ese rescate no se pagó con cosas que se echan a perder, como el oro o la plata, 19 sino con la sangre preciosa de Cristo, que se ofreció como un cordero sin mancha ni defecto.

Gálatas 3:13-14

13 La ley dice que estamos bajo maldición si no la cumplimos siempre. Pero Cristo nos libró de esa maldición al ponerse en nuestro lugar y cargar con ella. Como dice la Escritura: «Maldito todo el que es colgado en un madero». 14 Lo hizo para que la bendición prometida a Abraham llegara a todas las naciones por medio de Jesús, y para que por la fe recibamos el Espíritu prometido.

Salmo 111:9

9 Él envió rescate a su pueblo y selló su pacto para siempre. ¡Su nombre es santo y temible!

Hebreos 9:15

15 Por eso Cristo es mediador de un nuevo pacto, para que los que fueron llamados reciban la herencia eterna prometida. Esto es posible porque él murió para librarnos de los pecados cometidos bajo el primer pacto.

Hebreos 2:14

14 Como los hijos de Dios son seres de carne y hueso, Jesús también se hizo de carne y hueso para compartir su misma condición. Lo hizo para destruir, mediante su muerte, al que tenía el imperio de la muerte: el diablo.

Romanos 6:18

18 Liberados del pecado, ustedes pasaron a ser siervos de la justicia.

Resumen de la enseñanza

  • Jesús ya pagó por tu libertad. Ya no sos un esclavo.

  • Ya fuiste liberado y Dios necesita que lo sepas y lo recibas para que puedas disfrutar de tu libertad.

  • Tenés que vivir abiertamente en la libertad de Dios.

  • No dejes que el miedo, tu situación, tu enfermedad o tu diagnóstico definan tu identidad.

  • Dejá de permitir que el enemigo te engañe y te robe tu libertad.

  • Para Dios, no sos un caso perdido.

  • Buscá la Palabra de Dios todos los días. Escuchala y dejá que calé profundo en tu espíritu.

  • Jesús vino para anular por completo el poder de Satanás.

  • De la abundancia del corazón habla la boca. (Mateo 12:34)

  • Porque Dios no nos dio un espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio. (2 Timoteo 1:7)

  • Dios te dio todo el poder, la autoridad y el dominio sobre todo el poder del enemigo. (Lucas 10:19)

 

 

Palabras de cierre y oración de Julie

La libertad te pertenece. Creo que todas las personas necesitan escuchar sobre la libertad. Incluso si no sos alguien que esté enfermo o que tenga una enfermedad mental. Tal vez hay alguien que está estresado. Tal vez hay alguien que tiene muchísimos problemas financieros y no sabe ni por dónde empezar porque se está ahogando en deudas. No importa lo que sea, Dios ya pagó por eso. No importa qué sea, él pagó por tu libertad. Y sé que vas a aprender más sobre esto.

Si ese sos vos y necesitás libertad, no importa qué clase de libertad sea la que necesites… tal vez estás en una relación abusiva y no podés salir, y no sabés qué hacer… No importa cuál sea la libertad que necesites, Jesús ya pagó por ella. Y quiero que empieces a declarar hoy mismo, que sigas diciendo: «La libertad me pertenece».

«Jesús pagó por mi libertad. A quien el Hijo libera, es verdaderamente libre. Te doy gracias, Dios Padre. Soy libre hoy, todos los días y en todos los sentidos». Seguí diciéndolo cien veces al día. Si tenés que hacerlo, simplemente seguí diciéndolo. Seguí creyéndolo. Seguí recibiéndolo. Este es un tiempo de milagros, señales y prodigios.

Pero tenés un trabajo que hacer declarando y decretando. Al igual que la mujer que padecía de flujo de sangre: ella se decía a sí misma antes de tocar el borde de su manto: «Seré sanada». Vos seguí diciendo… no que vas a ser sanado, sino que ya estás sano ahora.

Oremos.

Padre Celestial, ahora mismo en el nombre de Jesús, quiero alabarte y agradecerte por cada persona que está mirando, ya sea ahora o más tarde. Quiero darte gracias, Dios Padre, por el fuego del Espíritu Santo tocándolos desde la cabeza hasta la planta de los pies.

Proclamo y decreto que son libres. Proclamo y decreto que toda enfermedad y dolencia tiene que dejar sus cuerpos. Todo dolor, todo tormento, toda tortura, todas esas fortalezas, toda esa opresión, toda esa atadura y esclavitud se tienen que ir ahora mismo en el nombre de Jesús.

Te ato y te quito poder sobre ellos. Neutralizo tu poder en su contra. Ellos fueron comprados por la sangre. Fueron comprados por el nombre de Jesucristo de Nazaret. Tenés que doblar tu rodilla, y la palabra de Dios dice: «Está escrito, Satanás, que cuando resistimos al diablo, tenés que huir». No tenés opción.

Te ato. Está escrito: te ato, te reprendo y te dejo indefenso contra ellos. De cada parte de la maldición, ellos son libres. Así que sacá tus manos de encima. Son propiedad de Dios. Fueron rescatados. Ya no los vas a tormentar más en su mente, ni en su cuerpo, ni en su hogar, ni en su familia, porque han sido liberados. Estás debajo de nuestros pies. Y también está escrito que ninguna arma forjada contra ellos prosperará.

Así que cualquier arma que se esté usando, o que vos estés usando, ya no va a prosperar contra ellos a partir de este día. Ellos conocen sus derechos. Saben que tienen libertad en Jesucristo. Saben que él los compró, los rescató y los liberó por completo. Ya no vas a poder sostenerlos como solías hacerlo, porque ellos conocen la verdad.

Dios Padre, te agradezco por darnos libertad en tu nombre y libertad a través de tu sangre, libertad en esta nación. Dios, qué honor es poder ser tus hijos y ser libres. Así que te agradecemos, Dios Padre, porque también somos libres en esta nación. Y porque nada, absolutamente nada de lo que el enemigo intente hacer prosperará contra ella.

Te doy gracias por proteger a nuestro presidente y porque él es completamente libre de cualquier tipo de ataque, ya sea espiritual, físico o político. Él es libre de eso. Declaramos su seguridad y la de su familia. Y te damos gracias, Dios Padre, por esto en el nombre de Jesús. Amén. Amén.

 

Pasajes bíblicos para la oración:

Isaías 53:4-5

4 Sin embargo, él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores. Nosotros lo tuvimos por castigado, como herido por Dios y afligido. 5 Pero él fue traspasado por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados. El castigo que nos trajo la paz cayó sobre él, y por sus heridas fuimos sanados.

1 Pedro 2:24

24 Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes fueron sanados.

Santiago 4:7

7 Así que sométanse a Dios. Resistan al diablo, y él huirá de ustedes.

Isaías 54:17

17 Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del Señor, y su salvación viene de mí —declara el Señor—.

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