Enseñanza Escrituras
Proverbios 18:21 21 La lengua puede decir palabras que traen vida o muerte. Los que aman hablar tienen que estar listos para aceptar lo que eso traiga.
Proverbios 12:6 6 La gente mala usa sus palabras para lastimar a otros, pero las palabras de la gente buena pueden salvar a los demás del peligro.
Proverbios 6:2 2 Si lo hacés, tus propias palabras te van a atrapar.
Mateo 12:34-37 34 ¡Manga de víboras! Son tan malos, ¿cómo pueden decir algo bueno? Lo que la gente dice con la boca viene de lo que llena su corazón. 35 Los que son buenos tienen cosas buenas guardadas en el corazón, y por eso dicen cosas buenas. Pero los que son malos tienen el corazón lleno de maldad, y por eso dicen cosas malas. 36 Les digo que cada uno va a tener que rendir cuentas por cada palabra descuidada que haya dicho. Esto va a pasar el día del juicio. 37 Tus palabras se van a usar para juzgarte. Lo que hayas dicho va a demostrar si tenés razón o si sos culpable.
Deuteronomio 30:19 19 ”Hoy les doy a elegir entre dos caminos, y les pido al cielo y a la tierra que sean testigos de su elección. Pueden elegir la vida o la muerte. La primera opción va a traer una bendición; la otra, una maldición. ¡Así que elijan la vida! De esa manera, ustedes y sus hijos van a vivir.
Marcos 4:14-20, 26-33 14 El sembrador es como alguien que siembra la enseñanza de Dios en la gente. 15 A veces la enseñanza cae en el camino. Eso es como algunas personas que escuchan la palabra de Dios; apenas la escuchan, viene Satanás y les saca la enseñanza que fue sembrada en ellos. 16 ”Otros son como la semilla sembrada en terreno pedregoso. Escuchan la enseñanza y enseguida la aceptan con alegría. 17 Pero no dejan que eche raíces profundas en sus vidas; les dura poco tiempo. Apenas viene un problema o una persecución por causa de la enseñanza que aceptaron, se dan por vencidos. 18 ”Otros son como la semilla sembrada entre las espinas. Escuchan la enseñanza, 19 pero sus vidas se llenan de otras cosas: las preocupaciones de esta vida, el amor a la plata y todo lo demás que desean. Esto no deja crecer la enseñanza, y no da ningún fruto en sus vidas. 20 ”Y otros son como la semilla sembrada en buena tierra. Escuchan la enseñanza y la aceptan. Entonces crecen y dan un buen fruto: a veces treinta veces más, a veces sesenta, y a veces cien veces más”.
Jesús usa una historia sobre una semilla 26 Después Jesús dijo: “El reino de Dios es como un hombre que siembra una semilla en la tierra. 27 La semilla empieza a crecer; crece de noche y de día. No importa si el hombre duerme o está despierto, la semilla igual crece, aunque él no sabe cómo pasa. 28 Sin ninguna ayuda, la tierra produce el grano. Primero crece la planta, después la espiga y, por último, todo el grano en la espiga. 29 Cuando el grano está listo, el hombre lo corta. Llegó el tiempo de la cosecha”.
¿Cómo es el reino de Dios? 30 Después Jesús dijo: “¿Con qué puedo mostrarles cómo es el reino de Dios? ¿Qué historia puedo usar para explicarlo? 31 El reino de Dios es como una semilla de mostaza, que es más chica que cualquier otra semilla que se pueda sembrar en la tierra. 32 Pero cuando la sembrás, crece y se convierte en la planta más grande de la huerta. Tiene ramas muy grandes, así que los pájaros silvestres pueden venir, hacer sus nidos ahí y protegerse del sol”. 33 Jesús usaba muchas historias como estas para enseñarle a la gente. Les enseñaba todo lo que ellos podían llegar a entender.
Marcos 11:14, 20-24 14 Entonces Jesús le dijo al árbol: “Nadie va a volver a comer de tu fruto jamás”. Sus seguidores lo escucharon decir esto.
Jesús muestra el poder de la fe 20 A la mañana siguiente, Jesús caminaba con sus seguidores. Vieron la higuera a la que él le había hablado el día anterior. El árbol estaba seco y muerto, hasta las raíces. 21 Pedro se acordó del árbol y le dijo a Jesús: “¡Maestro, mirá! Ayer le dijiste a esa higuera que se muera. ¡Y ahora está seca y muerta!”. 22 Jesús les contestó: “Tengan fe en Dios. 23 La verdad es que ustedes le pueden decir a esta montaña: ‘Andate, montaña, tirate al mar’. Y si no tienen dudas en su mente y creen que lo que dicen va a pasar, Dios lo va a hacer por ustedes. 24 Por eso les digo que pidan lo que quieran en oración. Y si creen que ya lo recibieron, va a ser de ustedes.
Mateo 4:4 4 Jesús le contestó: “Las Escrituras dicen: ‘No solo de pan vive el hombre; su vida depende de lo que Dios dice’”.
Hebreos 4:12 12 La palabra de Dios está viva y es eficaz. Es más afilada que la espada más cortante y penetra hasta lo más profundo de nuestro ser. Corta hasta el lugar donde se unen el alma y el espíritu. La palabra de Dios llega hasta el centro de nuestras articulaciones y de nuestros huesos, y juzga los pensamientos y los sentimientos de nuestro corazón.
Génesis 1:26-28 26 Entonces Dios dijo: “Ahora hagamos a los seres humanos para que sean como nosotros. Van a gobernar sobre todos los peces del mar y las aves del cielo. Van a gobernar sobre todos los animales grandes y sobre todas las pequeñas criaturas que se arrastran por la tierra”. 27 Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. Los creó para ser como él mismo. Los creó varón y mujer. 28 Dios los bendijo y les dijo: “Tengan muchos hijos. Llenen la tierra y tengan el control de ella. Gobiernen sobre los peces del mar y las aves del cielo. Gobiernen sobre cada ser vivo que se mueve por la tierra”.
Santiago 3:4-6 4 Pasa lo mismo con los barcos. Un barco es muy grande y lo empujan vientos fuertes, pero un timón muy chico controla ese barco enorme. Y el que maneja el timón decide a dónde va el barco; va a donde él quiere que vaya. 5 Pasa lo mismo con nuestra lengua. Es una parte chica del cuerpo, pero puede jactarse de hacer grandes cosas. Miren cómo un gran incendio forestal puede empezar con una sola chispa. 6 La lengua es como el fuego. Es un mundo de maldad entre las partes de nuestro cuerpo. Desparrama su maldad por todo nuestro cuerpo y prende un fuego que influye en toda la vida. Y saca ese fuego del mismo infierno.
Proverbios 13:3 3 Los que son cuidados con lo que dicen van a salvar sus vidas, pero los que hablan sin pensar se van a destruir.
Juan 6:63 63 El Espíritu es el que da vida; el cuerpo no sirve para eso. Las cosas que yo les dije vienen del Espíritu, por eso dan vida.
Efesios 4:29 29 Cuando hablen, no digan nada malo. Digan solo las cosas buenas que la gente necesita, lo que sea que los ayude a hacerse más fuertes. Así, lo que digan va a ser una bendición para los que los escuchen.
Lucas 6:45 45 La gente buena dice cosas buenas porque tiene el corazón lleno de bondad. Pero la gente mala dice cosas malas porque tiene el corazón lleno de maldad. Lo que la gente dice con la boca viene de lo que llena su corazón.
1 Pedro 3:10 10 Las Escrituras dicen: “Si querés disfrutar de la verdadera vida y tener solo días buenos, entonces evitá decir cualquier cosa dañina, y nunca dejes que salga una mentira de tu boca”.
Resumen de la enseñanza
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Apoyate en la Palabra de Dios, orá y reclamá la Sangre de Jesús sobre vos, tu familia y tu hogar.
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Tus palabras pueden producir vida o muerte. Tené cuidado con lo que sale de tu boca.
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Declará bendiciones, vida, sanación y salud.
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Usa tus palabras para reprender, prohibir, atar, declarar y decretar cuando quieras librarte de una situación en tu vida.
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La Palabra de Dios es espíritu, vida y un arma contra el enemigo.
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Cuando hablás la Palabra de Dios, estás declarando vida.
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La sanación te pertenece y Jesús redujo a la nada toda dolencia y enfermedad.
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Declará que vas a vivir y no a morir si te diagnosticaron una enfermedad terminal.
Cierre de la enseñanza de Julie, oración y palabras finales
Si querés ver días buenos, tenés que tener cuidado con eso mismo. Tenés que tener cuidado con lo que estás diciendo. Por eso lo voy a decir de nuevo. Cualquiera que haya sido diagnosticado con cáncer, mire el segundo día de “Holy Ghost and Fire” (Espíritu Santo y Fuego). Fue el sábado. Cuando tuve a todas esas personas diagnosticadas, se pararon en fila y Dios hizo que todos y cada uno de ellos gritaran: “¡Voy a vivir y no a morir!”.
Esta es la razón: porque cuando a una persona le diagnostican algo así, ¿saben qué? No solo ellos declaran muerte, sino que los demás también van a declarar muerte. Hay personas con cáncer en etapa cuatro a las que les daban días de vida, y Dios las sanó. ¿Por qué? Porque eligieron la vida. Vos podés declararle la muerte a cada célula de cáncer porque es parte de la maldición, y fuiste redimido de ella. Ya se pagó por vos. Fuiste comprado por la sangre de Jesús. Esa sanación te pertenece y el cáncer no tiene lugar en tu cuerpo, porque Jesús ya lo redujo a la nada. Él ya lo desarmó y no tiene ningún poder sobre vos.
“Mi médico dice que me quedan 30 días”. Vos declará vida, declará la palabra de Dios y eso va a cambiar. Si esa es tu voluntad. Muchísima gente estuvo en situaciones de vida o muerte y hoy siguen vivos cuando los médicos decían que no lo estarían. Satanás quiere adueñarse de tu boca.
No estoy diciendo que los diagnósticos de los médicos no sean reales. Son basados en hechos. Pero la verdad es que la sanación te pertenece, y la verdad es que la vida y la muerte están en el poder de tu lengua; podés elegir la vida y eso va a cambiar la estructura molecular de tu cuerpo.
En el pasado —no voy a decir ahora, sino en el pasado— cuando las cosas no funcionaban bien o parecía que no andaban bien en mi cuerpo, tuve que elegir declarar vida, frenar ahí mismo, en el lugar donde estaba, y empezar a reprender, atar, prohibir y neutralizar eso que venía en mi contra. No lo aceptes. Y hubo momentos en los que tuve que declarar palabras por meses, e incluso años, pero la situación cambia. Cuanto más rápido te pongas firme y más lo hagas, más rápido va a crecer la semilla de esas palabras, de ese deseo y de la voluntad que querés en tu vida, que es libertad, salud y sanación. Tristeza, plenitud, frustración, lo que sea. Esta es la palabra de Dios y se las doy renglón por renglón, precepto por precepto. Quiero que conozcan la voluntad de Dios en sus vidas, y él quiere que sepan la importancia de las palabras, porque ahora mismo hay situaciones que la gente está enfrentando y Dios dice: “Mi palabra te puede sacar de ahí”.
Vos podés elegir declarar la palabra de Dios, y eso va a marcar un rumbo en tu vida en una dirección totalmente diferente a la que venías llevando. A mí me pasó una y otra y otra vez. Es increíble ver cómo se cumple aquello por lo que estuviste firme, declarando y orando, porque Dios es fiel.
Ahora quiero orar por todos y cada uno de ustedes, para que también tengan este conocimiento revelado del poder de las palabras.
Padre celestial, ahora mismo en el nombre de Jesús, te doy gracias por cada persona que está mirando y te agradezco, Padre Dios, por la revelación del poder de sus palabras; que puedan elegir la vida, que la muerte no tenga que ser elegida por ellos. Que puedan elegir la vida para vivirla en abundancia por lo que Jesús hizo. Tenemos nuestros derechos de redención, y tenemos ese poder, autoridad y dominio que nos diste para declarar vida y bendición, y yo declaro vida sobre cada uno de ellos. Te doy gracias, Padre Dios, porque van a vivir y no a morir. Te doy gracias, Padre Dios, porque ya no están atormentados por enfermedades crónicas, porque están sanos y ya no están enfermos.
Son fuertes, ya no son débiles. Están llenos de esperanza y ya no están desesperanzados. Están llenos de alegría en lugar de estar llenos de dolor. Te alabamos y te agradecemos porque cada plan del pozo del infierno queda neutralizado, reducido a la nada y paralizado contra ellos. Te doy gracias por Isaías 54:17, porque ninguna arma forjada contra ellos va a prosperar, y te doy gracias, Padre Dios, por la pérdida absoluta de la cosecha de cada palabra contraria a tu palabra que cualquiera de ellos o sus familiares hayan declarado sobre ellos, maldiciones generacionales o lo que haya sido; que esas palabras queden en la nada. Pedimos que esa cosecha fracase, que esas palabras no produzcan ningún fruto, y te damos gracias, Padre Dios, porque ellos están eligiendo la vida ahora mismo, la bendición ahora mismo, la sanación ahora mismo, la restauración de todas las cosas que les fueron robadas. Te damos gracias.
Esto no va a ser robado de sus corazones sin importar lo que venga en su camino, sin importar la circunstancia que intente robárselo. Declaro que esto está profundamente arraigado en ellos y que el enemigo no va a poder sacar esa palabra. Te doy gracias por ese fundamento firme y enfocado en vos, y te agradecemos porque nos diste vida y para vivirla en abundancia, y nos diste una opción y podemos elegir; te doy gracias, Padre Dios, porque elegimos la vida.
Elegimos la bendición y no la maldición. Elegimos la salud y no la enfermedad, y también te doy gracias, Padre Dios, presentándote a nuestro presidente. Proclamamos vida sobre él. Proclamamos sanación sobre él. Proclamamos seguridad sobre él. Proclamamos, Padre Dios, que está protegido por la sangre de Jesucristo y te damos gracias porque siempre va a estar en el lugar correcto en el momento adecuado; y lo mismo para cada persona que está mirando. Padre Dios, te damos gracias por proteger a esta nación, por proteger a todos los que están mirando, para que nada, ninguna cosa que tenga el enemigo pueda detenerlos, bloquearlos o estorbarlos de ninguna forma ni manera. No va a poder detenerlos de las tareas que tenés para que ellos cumplan en esta tierra, y te damos gracias por eso en el nombre de Jesús, amén y amén.
Ahora, si ese sos vos y todavía necesitás oración, entrá a nuestra página web en jgminternational.org en la sección de contacto. Espero que esto te haya servido de aliento hoy.
Bueno, voy a volver el lunes como siempre, pero hasta entonces, espero que esto te haya alentado hoy. Por favor dale “me gusta”, suscribite y compartilo con todos los que conozcas que necesiten escuchar una palabra de aliento, que necesiten escuchar la verdad, porque la verdad los va a hacer libres. Dios te ama, yo te amo, ¡que Dios te bendiga y que tengas un her…
Escrituras para la oración:
Isaías 54:17
