Escrituras de Enseñanza
Hebreos 11:1, 6 (AMPC)
1 Ahora bien, la fe es la certeza (la confirmación, el título de propiedad) de las cosas que se esperan, la convicción de realidades que no se ven [la fe percibe como hecho real lo que no es revelado a los sentidos].
6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios. Porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe y que recompensa a los que lo buscan con diligencia.
Hebreos 10:38 (AMPC)
38 Pero el justo vivirá por la fe [Mi siervo justo vivirá por su convicción respecto a su relación con Dios y las cosas divinas, con un fervor santo nacido de la fe]; y si retrocede y se llena de temor, Mi alma no se complace en él.
Gálatas 3:11 (AMPC)
11 Es evidente que nadie es justificado delante de Dios por la Ley, porque la Escritura dice: El justo vivirá por la fe.
Romanos 10:17 (AMPC)
17 Así que la fe viene por el oír, y el oír por la predicación del mensaje de Cristo (el Mesías).
2 Corintios 5:7 (AMPC)
7 Porque caminamos por fe [regimos nuestra vida y conducta por nuestra convicción respecto a nuestra relación con Dios y las cosas divinas, con confianza y fervor santo], no por vista ni por apariencias.
Marcos 11:22-24
22 Jesús les respondió: Tengan fe en Dios [constantemente].
23 De cierto les digo que cualquiera que diga a este monte: “Quitate y arrojate al mar”, y no dude en su corazón, sino que crea que lo que dice sucederá, le será hecho.
24 Por eso les digo que todo lo que pidan en oración, crean que lo han recibido, y lo obtendrán.
Mateo 8:5-10, 24-26
5 Cuando Jesús entró en Capernaúm, se le acercó un centurión rogándole,
6 diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, sufriendo terriblemente.
7 Jesús le dijo: Yo iré y lo sanaré.
8 Pero el centurión respondió: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente decí la palabra, y mi criado será sanado.
9 Porque yo también soy hombre bajo autoridad, y tengo soldados a mis órdenes. Digo a uno: “Andá”, y va; y a otro: “Vení”, y viene.
10 Al oírlo Jesús, se maravilló y dijo: Les aseguro que ni aun en Israel he hallado una fe tan grande.
24 De repente se levantó una gran tempestad en el mar, de tal manera que las olas cubrían la barca; pero Jesús dormía.
25 Y se acercaron y lo despertaron diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!
26 Él les dijo: ¿Por qué tienen miedo, hombres de poca fe? Entonces se levantó, reprendió a los vientos y al mar, y se hizo una gran calma.
Marcos 5:25-34
25 Había una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años,
26 y había sufrido mucho de muchos médicos, y había gastado todo lo que tenía, sin mejorar, sino empeorando.
27 Cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud y tocó su manto,
28 porque decía: Si tan solo toco su ropa, seré sana.
29 Y enseguida la fuente de su sangre se secó, y sintió en su cuerpo que estaba sana de aquel mal.
30 Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de Él, se volvió y preguntó: ¿Quién tocó mis ropas?
31 Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, ¿y preguntás quién te tocó?
32 Pero Él miraba alrededor para ver quién lo había hecho.
33 Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que le había sucedido, vino y se postró delante de Él y le dijo toda la verdad.
34 Y Él le dijo: Hija, tu fe te ha sanado; andá en paz y quedá sana de tu enfermedad.
Miqueas 7:8
8 No te alegres contra mí, enemigo mío; aunque caiga, me levantaré; aunque esté sentado en tinieblas, el Señor será mi luz.
Isaías 55:11
11 Así será Mi palabra que sale de Mi boca: no volverá a Mí vacía, sino que hará lo que Yo quiero, y prosperará en aquello para lo cual la envié.
Gálatas 5:1
1 Para libertad Cristo nos hizo libres; manténganse firmes y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud.
Gálatas 3:13-14
13 Cristo nos redimió de la maldición de la Ley, haciéndose maldición por nosotros, porque está escrito: Maldito todo el que cuelga de un madero,
14 para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzara a los gentiles, a fin de que por la fe recibamos la promesa del Espíritu.
Marcos 4:15
15 Los que están junto al camino son aquellos en quienes se siembra la Palabra; pero cuando la oyen, enseguida viene Satanás y quita la Palabra sembrada en sus corazones.
💭 Reflexiones
• La fe es confiar en la Palabra de Dios.
• Nunca es una pérdida de tiempo pararse sobre la Palabra de Dios.
• Aunque recibas un mal informe, creé el informe de Dios y no el del enemigo.
• Declarar y decretar: “Por las llagas de Jesús soy sano” (Isa. 53:5; 1 Pe. 2:24) y “Ninguna arma forjada contra mí prosperará” (Isa. 54:17).
• Cuidá lo que hablás y no repitas el mal informe, porque “la vida y la muerte están en poder de la lengua” (Prov. 18:21).
• Cuanto más escuchás la Palabra de Dios, más fe vas a tener.
• La confianza viene solo por oír la Palabra y la voluntad de Dios.
• Parate en la Palabra aun en medio de la adversidad y las pruebas. No abandones, porque si no, no vas a recibir el avance.
• Confiá en el poder de Dios.
• Más Palabra de Dios = más fe.
• Tené fe, confianza y seguridad en Dios.
• Dios te está esperando. Tené fe.
